En cuestión de horas supe que por ese nuevo ser, podría poner las manos en el fuego... que no me quemaría. Asumiría cualquier riesgo, porque YO no tengo nada que perder. Y cuando tenia que arriesgar lo que tenía, lo hice. Siempre con las cartas sobre la mesa.. a ganar o perder.. orgullosa del juego que ofrecia y de que elegía vivir a privarme de mis deseos por sostener a alguien que a la larga o a la corta se iría de mi lado.
Porque mi camino soy yo. Y de nuevo a ganar o perder me arriesgo. Orgullosa de mis convicciones.. y dispuesta a aprender.
A la ruleta te quiero llevar.