Entrecerrro los ojos y la observo. Mientras con una mano llevaba a su boca un cigarrillo.. aspiro tranquilamente, sin dejar de observarla mientras el humo que largaba acompañaba el ambiente entre los dos. Le sonrió. Y ella a el. Entonces la besó.. el beso sabia a ceniza, pero también un poco a amor.
El viento intentando volarlos atrajo nuevamente ese montón de promesas.. pero no importaba ya si se cumplirían o no.
Solo tenian ese instante, lo verdadero pidiendo a gritos ser vivido. El humo, el viento, las miradas y el sabor amargo de lo que se va para no volver, sofocado en un beso abrasador.
Y comprendi que un beso y una sonrísa siempre son el mejor recuerdo.
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